Cristianos LatinosCL

II Corintios 4:13

APOYA A NUESTROS ANUNCIANTES HACIENDO CLICK EN LOS BANNERS DE PUBLICIDAD

Publicado el Viernes, 3 septiembre, 2010 por Giuliana Sardi

Lectura: II Corintios 4:1-13; II Corintios 5:10-19

Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: Creí, por tanto hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos (II Corintios 4:13)

Los astrónomos usaron el telescopio óptico más grande de Australia para hacer un mapa de 100.000 galaxias que rodean la nuestra, la Vía Láctea. El mapHace poco estaba en una tienda viendo la sección literaria y vi un libro de una novelista llamada Mary Higgins Clark que se titula, “Testigo En La Sombra”.

El libro se trata de una mujer que es una testiga ocular de un crimen. El F.B.I. toma la mujer bajo su protección y le dan otra identidad porque los verdugos la quieren encontrar para eliminarla.

Con su nueva identidad, por su bien, es prohibida hablar cosa alguna de su vida pasada y mucho menos de lo que ha visto. Surge un problema cuando se enamora con un hombre que captura su corazón. Ahora, ¿Cómo puede amar a esta persona y no contarle la cosa que más ha cambiado su vida? Diré yo que a lo largo tal propuesta sería imposible.

Lo mismo ocurre cuando una persona ha tenido un encuentro personal con el Señor Jesucristo. Su vida es totalmente cambiada y nuestro enemigo está completamente dedicado a la tarea de evitar que hablemos de experimentado. Esta persona es testigo de lo que Jesucristo ha hecho por él y lo que quiere hacer por otros.

Otra cosa ocurre cuando Cristo viene a la vida de uno. Nace un amor en ellos que no conocía antes. Es una de las evidencias que Dios ha tocado su corazón. Ahora con este encuentro con Cristo y este nuevo amor en el corazón se entienda claramente lo que apóstoles sentieron cuando dijeron, “porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.” (Hechos 4:20).

Jesucristo se ofreció a si mismo y murió por nuestros pecados para salvarnos y reconciliarnos con Dios. Es mi conclusión que es imposible tener el verdadero amor de Cristo en el corazón y no hablar a otros de la grandeza de este amor. Porque el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que si Él murió por todos, por consiguiente, TODOS estaban bajo la condenación de muerte por causa de sus pecados.Por esto todos tienen que saber

Hno. Prince Parker


APOYA A NUESTROS ANUNCIANTES HACIENDO CLICK EN LOS BANNERS DE PUBLICIDAD



NOTICIAS MAS LEIDAS
BUSCADOR